El Gobierno avanza con la privatización de las centrales Belgrano y San Martín
A través del Decreto 1107/2026, el Ejecutivo habilitó la venta de las participaciones accionarias de ENARSA en ambas centrales termoeléctricas. El proceso se realizará mediante licitación pública nacional e internacional.
El Gobierno nacional autorizó la privatización de las centrales termoeléctricas Manuel Belgrano y José de San Martín, actualmente controladas por el Estado a través de Energía Argentina S.A. (ENARSA).
La medida fue oficializada mediante el Decreto 1107/2026, publicado este lunes 28 de septiembre, que habilita la venta de las participaciones accionarias que ENARSA posee en ambas compañías.
En el caso de la Central Termoeléctrica Manuel Belgrano, ENARSA tiene el 65,01% del capital social, mientras que en la Central Termoeléctrica José de San Martín controla el 68,83%. El decreto autoriza la transferencia de esas participaciones al sector privado.
El proceso de privatización se llevará adelante mediante licitaciones públicas de alcance nacional e internacional, en el marco de las disposiciones establecidas por la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos.
El Ministerio de Economía tendrá a su cargo la instrumentación del proceso y contará con la asistencia de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas.
El decreto contempla además la privatización de la Central Termoeléctrica Guillermo Brown, aunque en este caso el procedimiento quedará sujeto a la finalización del proceso administrativo vinculado con su fideicomiso.
Una vez concluida esa instancia, ENARSA podrá suscribir las acciones que le correspondan y posteriormente avanzar con su venta mediante una licitación pública nacional e internacional.
Los pliegos de las licitaciones deberán contemplar los derechos de preferencia que pudieran corresponder a los restantes accionistas de las sociedades, de acuerdo con sus respectivos estatutos.
La decisión forma parte del proceso de privatización de activos y actividades de ENARSA y apunta a transferir al sector privado la gestión de las centrales termoeléctricas.
Según los fundamentos de la medida, el Gobierno busca reducir la participación estatal en actividades vinculadas con la generación de energía y avanzar hacia un esquema en el que las inversiones y la gestión de estos activos queden en manos de operadores privados.
Con la autorización para vender sus participaciones en Belgrano y San Martín, y el avance previsto sobre Guillermo Brown, el Ejecutivo suma un nuevo capítulo al proceso de privatización de activos energéticos estatales.