El nuevo canon del agua en Neuquén impulsa el tratamiento y reúso en Vaca Muerta
El Decreto 792/26 de la provincia de Neuquén marcó un punto de inflexión en la gestión del agua para la actividad hidrocarburífera no convencional al modificar el esquema de cálculo del canon por captación. La nueva normativa establece que el valor a pagar quedará indexado al precio del Gasoil Premium, lo que implica un fuerte incremento en el costo del recurso para las empresas que operan en Vaca Muerta.
Hasta la entrada en vigencia del decreto, el agua representaba un costo marginal dentro del presupuesto de perforación y completación de un pozo. Sin embargo, con el nuevo mecanismo de actualización, el canon podría multiplicarse hasta 400 veces respecto de los valores históricos, transformándose en un componente con mayor incidencia sobre el CAPEX de los desarrollos no convencionales.
Este cambio económico modifica la ecuación de las operadoras, que ahora deben incorporar el costo del agua como una variable relevante dentro de la planificación financiera de cada proyecto. En ese contexto, las estrategias de eficiencia hídrica adquieren un nuevo protagonismo.
Una de las principales alternativas es el tratamiento y reúso del agua de retorno proveniente de las operaciones de fractura hidráulica. Si bien estas prácticas ya eran impulsadas por sus beneficios ambientales y por la reducción de la demanda de agua dulce, el nuevo escenario regulatorio también fortalece su atractivo desde el punto de vista económico.
Al reutilizar el agua tratada, las compañías pueden disminuir el volumen de captación requerido para nuevas etapas de fractura, reduciendo así el impacto del incremento del canon y mejorando la eficiencia operativa de sus proyectos.
En este contexto, empresas especializadas en soluciones para el tratamiento de agua, como Fluence, destacan que las tecnologías de reúso se consolidan como una herramienta para optimizar la gestión del recurso, disminuir costos operativos y contribuir a una producción más sostenible en la industria del petróleo y el gas.
La modificación introducida por el Decreto 792/26 refuerza así una tendencia que ya se observa en los principales desarrollos no convencionales del mundo: la gestión eficiente del agua deja de ser únicamente una cuestión ambiental para convertirse en un factor estratégico de competitividad y rentabilidad para las operaciones hidrocarburíferas.
En este escenario, las tecnologías desarrolladas por Fluence permiten tratar y acondicionar el agua de retorno para su reutilización en nuevas operaciones de fractura hidráulica, reduciendo la necesidad de captar agua fresca y optimizando los costos asociados al recurso. La compañía ofrece soluciones modulares y escalables para procesos de separación, filtración, clarificación y tratamiento avanzado, adaptadas a las condiciones de cada yacimiento, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa, disminuir la huella hídrica y acompañar a las operadoras en el cumplimiento de los nuevos desafíos regulatorios y económicos.