El Pongo: la obra que recuperó una planta clave de saneamiento sin interrumpir el servicio a miles de habitantes

El pongo

En el departamento de Perico, a unos 35 kilómetros de San Salvador de Jujuy, se desarrolló una obra de ingeniería ambiental que se convirtió en un caso de referencia para el sector del saneamiento en Argentina. Entre 2023 y 2024, MACS S.A., empresa especializada en soluciones ambientales integrales, ejecutó el dragado y la deshidratación de lodos de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Finca El Pongo, logrando recuperar un sistema colmatado sin afectar la continuidad del servicio.

La intervención permitió resolver un problema acumulado durante décadas. Las lagunas de estabilización de El Pongo, encargadas de recibir y tratar los efluentes cloacales del Gran Jujuy, presentaban una importante acumulación de lodos sedimentados que había reducido significativamente su capacidad operativa. Además, gran parte de la superficie de las lagunas se encontraba cubierta por vegetación acuática.

Ante este escenario, una solución tradicional hubiera implicado detener la planta para realizar tareas de mantenimiento, con los consecuentes riesgos ambientales y sanitarios. Sin embargo, el proyecto, que demandó una inversión superior a los 4,5 millones de dólares financiados por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), apostó por una estrategia diferente.

Tecnología aplicada para mantener la operación

La metodología desarrollada por MACS S.A. combinó tecnología especializada, monitoreo permanente y operación en campo para garantizar que la planta continuara funcionando durante toda la obra.

En una primera etapa se utilizaron cosechadoras acuáticas para retirar la vegetación superficial presente en las siete lagunas del complejo. Posteriormente, dragas hidráulicas de alta densidad permitieron extraer los lodos acumulados en el fondo mediante un sistema de bombeo controlado que monitoreaba constantemente la densidad del material extraído.

Una vez retirados, los lodos fueron sometidos a un proceso de acondicionamiento químico mediante la aplicación de coagulantes y floculantes, sustancias que facilitan la agrupación de partículas sólidas y optimizan la separación entre sólidos y líquidos.

El material acondicionado fue transportado hacia playas de secado especialmente diseñadas para el proyecto, donde se instalaron geodesecadores, grandes bolsones textiles filtrantes de alta resistencia que permiten retener los sólidos y devolver el agua filtrada al sistema de tratamiento.

Según explicó Carlos Moreno, cofundador y CEO de MACS S.A., la utilización de esta tecnología fue clave para garantizar la continuidad operativa de la planta.

«Con esta tecnología fue posible continuar con el tratamiento del agua residual ingresante a las lagunas sin interrumpir la operación de la planta», señaló.

Un caso de aplicación de la normativa nacional sobre biosólidos

La recuperación de la PTAR El Pongo también representó una experiencia pionera en la implementación de la Resolución MAyDS 410/18, normativa nacional que establece criterios para el manejo sustentable de barros y biosólidos generados en plantas de tratamiento de efluentes.

La resolución promueve un cambio de paradigma en la gestión de estos materiales, impulsando su transformación en recursos con valor ambiental y productivo. Bajo este enfoque, los lodos tratados pueden ser reutilizados como fertilizantes orgánicos o acondicionadores de suelo, favoreciendo esquemas de economía circular y reduciendo la necesidad de disposición final.

Desde la compañía destacaron que se trata de la primera iniciativa desarrollada a gran escala bajo este marco regulatorio y que la intervención permitirá mantener el sistema de tratamiento en condiciones operativas óptimas durante los próximos 20 años.

Un modelo para futuras intervenciones

A casi dos años de la finalización de las tareas, el caso de El Pongo es observado por organismos de saneamiento de Argentina y otros países de la región como una experiencia de referencia para enfrentar problemas similares.

La situación no es aislada. Numerosas plantas de tratamiento de aguas residuales presentan procesos de colmatación, pérdida de eficiencia y necesidad de mantenimiento especializado. En este contexto, la experiencia jujeña demuestra que es posible recuperar sistemas críticos mediante tecnologías innovadoras, minimizando impactos ambientales y evitando interrupciones en servicios esenciales para la población.

La experiencia se expande a Santa Fe

Los resultados obtenidos en Jujuy impulsaron la expansión de estas soluciones a otros puntos del país.

Durante 2025, MACS S.A. desarrolló para Aguas Santafesinas S.A. un servicio integral de dragado y deshidratación de lodos mediante geoformas textiles filtrantes en la laguna anaeróbica de tratamiento cloacal de la ciudad de Gálvez.

Actualmente, la compañía trabaja en la recuperación del sistema lagunar de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Rufino, también operada por Aguas Santafesinas.

Estas iniciativas consolidan la incorporación de tecnologías innovadoras para la recuperación de sistemas de saneamiento en la provincia, permitiendo mejorar la eficiencia de los procesos, extender la vida útil de las instalaciones y garantizar la continuidad de servicios esenciales para las comunidades.