Fundación PepsiCo: 20 años de impacto social, seguridad alimentaria y desarrollo sostenible
Andrea Valdez, gerente de Impacto Social & Sustentabilidad de PepsiCo Cono Sur y coordinadora de Programas de la Fundación PepsiCo, destaca el valor de las alianzas, la educación y el trabajo territorial para combatir la inseguridad alimentaria. A 20 años de su creación, la Fundación apuesta por ampliar sus iniciativas con una mirada estratégica, sostenible y enfocada en las comunidades que más lo necesitan.
La Fundación PepsiCo cumple 20 años de trabajo en las comunidades, una trayectoria construida a partir de un compromiso de largo plazo y de una estrategia orientada a generar impacto social en los territorios donde la compañía está presente.
“La Fundación llega a los 20 años porque la compañía tomó en su momento el compromiso de trabajar en las comunidades con un modelo estratégico de proyectos, que nos diera la posibilidad de estar presentes donde la compañía opera, pensando a largo plazo”, explica Andrea Valdez, gerente de Impacto Social & Sustentabilidad de PepsiCo Cono Sur y coordinadora de Programas de la Fundación PepsiCo.
La celebración, señala, no se limita a la historia de la Fundación, sino que también refleja la evolución de los programas que hoy integran la agenda de Impacto Social de PepsiCo.
Seguridad alimentaria, economía circular y oportunidades económicas
La agenda de Impacto Social de PepsiCo se estructura en torno a tres grandes ejes: seguridad alimentaria, economía circular y reciclaje con inclusión social, y generación de oportunidades económicas.
La seguridad alimentaria continúa siendo el corazón del trabajo de la Fundación. A su vez, las iniciativas de educación buscan fortalecer las capacidades de jóvenes estudiantes para que puedan continuar sus estudios, acceder a una formación superior o contar con mejores herramientas al momento de buscar su primer empleo.
Esta mirada integral busca conectar las necesidades de las comunidades con proyectos que promuevan oportunidades y contribuyan a reducir las desigualdades.
Alianzas para abordar la inseguridad alimentaria
En el marco del PEP Forum de Seguridad Alimentaria, PepsiCo reunió a organizaciones aliadas y referentes académicos para compartir experiencias, analizar resultados y debatir los principales desafíos en materia de alimentación y desarrollo social.
Entre los participantes se encontraron la Red de Bancos de Alimentos de Argentina, la organización Haciendo Camino —con la que la Fundación PepsiCo lleva cuatro años de trabajo conjunto— y Novo, vinculada al rescate de excedentes de frutas y verduras. También se sumó la Universidad Católica Argentina (UCA), a través de su Barómetro de la Deuda Social, que trabaja en la evaluación del impacto del programa de Haciendo Camino.
“Para nosotros, contar con esta mirada académica nos permite entender si estamos en el camino correcto para llegar a las comunidades más necesitadas, no solamente en términos de alimentación, sino también en educación y acceso a oportunidades”, sostiene Valdez.
La evaluación de impacto y el intercambio entre organizaciones son herramientas centrales para comprender qué iniciativas funcionan, identificar oportunidades de mejora y fortalecer los programas que buscan dar respuesta a las necesidades sociales.
El desafío de llegar a las comunidades más vulnerables
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la necesidad de fortalecer las respuestas frente a la desigualdad y las diferencias existentes entre los territorios. Si bien hay iniciativas y programas en marcha, todavía existen comunidades donde las herramientas disponibles y los marcos de políticas públicas resultan insuficientes.
En ese contexto, Andrea Valdez destaca el rol que puede desempeñar el sector privado a través de la articulación con organizaciones especializadas y actores que trabajan directamente en el territorio.
“Hay mucha desigualdad y lugares donde las políticas que existen actualmente no son suficientes. Nuestro rol, desde el área social de la compañía, es generar redes de expertos y aliados que puedan trabajar en territorio, pensar cómo estar presentes y ayudar a escalar estos proyectos”, afirma.
El desafío, por lo tanto, no consiste únicamente en desarrollar nuevas iniciativas, sino también en fortalecer las que ya demostraron resultados positivos y facilitar que lleguen a más personas.
Crecer de manera sostenible hacia 2030
De cara a los próximos años, la Fundación PepsiCo busca ampliar el alcance de sus programas sin perder de vista la calidad y la sostenibilidad de las intervenciones. Para Andrea, el crecimiento debe ser planificado y acorde con la capacidad de sostener el impacto a largo plazo.
“Creo que tiene que ver con un crecimiento sostenido, no crecer de una manera que después no puedas sostener. Esa es una mirada que tuvimos siempre y que forma parte de la coherencia que nos acompaña y nos permite llegar a estos 20 años”, explica.
En esa línea, el trabajo conjunto con Haciendo Camino resulta clave para desarrollar modelos que permitan ampliar los programas manteniendo la calidad de las intervenciones actuales.
“Se trata de escalar los proyectos que sabemos que tienen un impacto positivo, pero hacerlo estratégicamente, en los lugares importantes para la compañía y de una manera que podamos sostener ese impacto”, agrega.
A dos décadas de su creación, la Fundación PepsiCo reafirma así una estrategia basada en el compromiso de largo plazo, la colaboración entre sectores y la evaluación de resultados. En un escenario atravesado por desigualdades territoriales y desafíos en materia de políticas públicas, la apuesta es consolidar iniciativas que respondan a necesidades concretas y que puedan crecer sin perder su propósito: generar oportunidades y mejorar la calidad de vida de las comunidades.
