GeoPark amplió la capacidad de su batería en Loma Jarillosa Este y elevó el techo productivo a 10.000 boepd

Loma Jarillosa

En la industria del upstream petrolero, una batería es el corazón operativo de un bloque: el punto de superficie donde convergen las corrientes de producción de varios pozos para realizar la separación primaria de petróleo, gas y agua de formación. Su capacidad define, en los hechos, el límite físico de producción que un área puede sostener sin incorporar nueva infraestructura.

Con esa lógica, GeoPark avanzó en la ampliación de la batería central de Loma Jarillosa Este, uno de sus activos en desarrollo, y puso en marcha la primera etapa del proyecto de expansión que elevó la capacidad instalada de la planta desde 6.000 barriles equivalentes de petróleo por día (boepd) hasta 10.000 boepd.

La obra representa un salto clave para el bloque porque habilita el procesamiento de mayores volúmenes de producción provenientes de nuevos pozos y futuras campañas de perforación, evitando cuellos de botella en superficie.

En términos operativos, una batería cumple la función de recibir la producción bruta proveniente de los pozos y separar sus tres fases principales: petróleo, gas natural y agua de formación. Luego, cada flujo se deriva a su destino correspondiente. El crudo se envía a oleoductos o sistemas de transporte terrestre; el gas se direcciona a gasoductos o plantas de tratamiento; y el agua producida se acondiciona para reinyección o disposición en pozos sumideros.

Por eso, la ampliación de capacidad de una batería no es una obra menor: determina cuánto petróleo y gas puede efectivamente evacuar y comercializar un bloque sin restricciones operativas.

En el caso de Loma Jarillosa Este, la expansión forma parte de la estrategia de GeoPark para acompañar el crecimiento productivo del área y consolidar infraestructura capaz de sostener mayores niveles de extracción en el corto y mediano plazo.

La primera etapa ya operativa lleva el techo productivo a 10.000 boepd, aunque este tipo de desarrollos suele diseñarse con posibilidades de futuras expansiones modulares en función del desempeño de los pozos y de la evolución de la actividad en el bloque.