La Justicia frena la reforma de la Ley de Glaciares en Santa Cruz por riesgo ambiental
Un fallo de alto impacto ambiental y político reconfigura el debate sobre la protección de los glaciares en Argentina. La Justicia Federal de Río Gallegos resolvió suspender la aplicación de la reforma de la Ley de Glaciares 26.639 en la provincia de Santa Cruz, al considerar que podría habilitar actividades con efectos irreversibles sobre ecosistemas sensibles.
La decisión fue tomada por el juez federal Claudio Marcelo Vázquez, quien hizo lugar a una medida cautelar presentada en el marco de una acción de amparo ambiental. En su resolución, dispuso que el Estado Nacional deberá abstenerse de autorizar o ejecutar cualquier actividad que pueda afectar glaciares o el ambiente periglacial hasta que se dicte una sentencia definitiva sobre el fondo de la cuestión.
El magistrado argumentó que existe “peligro en la demora”, uno de los requisitos clave para dictar medidas cautelares, ya que la eventual aplicación de la reforma podría permitir el avance de actividades industriales o extractivas en zonas de alta fragilidad ambiental.
El fallo pone especial énfasis en el valor estratégico de los glaciares como reservas de agua dulce y retoma principios centrales del derecho ambiental. Entre ellos, el principio precautorio —que obliga a actuar ante el riesgo de daño grave o irreversible aun sin certeza científica absoluta— y el principio de no regresión, que impide retroceder en los niveles de protección ambiental ya alcanzados. Ambos están en línea con lo establecido en el artículo 41 de la Constitución Nacional.
Si bien la medida tiene por ahora alcance limitado a Santa Cruz, su impacto podría extenderse al plano nacional, al reabrir el debate sobre los límites entre el desarrollo económico y la conservación de recursos naturales críticos.
La resolución judicial anticipa un escenario de creciente tensión entre sectores que impulsan proyectos productivos en zonas cordilleranas y aquellos que reclaman preservar ecosistemas clave frente al avance de actividades extractivas. En ese marco, el futuro de la protección de los glaciares vuelve a posicionarse como un eje central de la agenda ambiental argentina.