La movilidad sustentable gana terreno: los patentamientos de autos híbridos y eléctricos crecieron 267%

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La incorporación de vehículos con motorización alternativa alcanzó un récord de 66.265 unidades entre enero y septiembre, un 267,4% más que en igual período de 2025. El avance abre nuevas oportunidades para reducir las emisiones del transporte y avanzar hacia una movilidad de menor impacto ambiental, aunque plantea desafíos vinculados con la generación de energía, las baterías y su reciclaje.

La transición hacia una movilidad más sustentable comienza a mostrar señales concretas en el mercado automotor argentino. Entre enero y septiembre de 2026 se patentaron 66.265 vehículos híbridos y eléctricos, lo que representa un crecimiento del 267,4% respecto del mismo período del año pasado, cuando se habían registrado 18.038 unidades.

El dato adquiere especial relevancia en términos ambientales porque el transporte constituye una de las actividades con mayor incidencia en las emisiones de gases de efecto invernadero y en la contaminación atmosférica de las ciudades. En ese contexto, la incorporación de tecnologías de propulsión alternativas representa una de las herramientas para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y avanzar hacia modelos de movilidad con menores emisiones.

El crecimiento se produjo, además, en un escenario de retracción del mercado automotor general, que acumuló una caída del 13,5% en los patentamientos de vehículos 0 km. De esta manera, los modelos híbridos y eléctricos alcanzaron una participación del 16,1% sobre el total de automóviles y comerciales livianos registrados durante los primeros nueve meses del año.

Las cifras corresponden al informe de electromovilidad de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), elaborado a través de SIOMAA, su Sistema de Información Online del Mercado Automotor.

Menos combustibles fósiles y nuevas alternativas tecnológicas

La expansión de los vehículos electrificados refleja un cambio progresivo en las preferencias del mercado y en la oferta de las automotrices. Los modelos híbridos combinan motores de combustión interna con sistemas eléctricos, mientras que los vehículos eléctricos puros utilizan baterías recargables y no generan emisiones de escape durante su funcionamiento.

Desde el punto de vista ambiental, estas tecnologías pueden contribuir a disminuir las emisiones locales de contaminantes y la huella de carbono asociada al uso de los automóviles. Sin embargo, su impacto climático debe analizarse considerando todo el ciclo de vida del vehículo.

En el caso de los eléctricos, la matriz de generación eléctrica utilizada para cargar las baterías resulta determinante para establecer la reducción efectiva de emisiones. También deben contemplarse los impactos asociados a la extracción de litio y otros minerales críticos, la fabricación de baterías y su posterior recuperación, reutilización y reciclaje.

Por eso, el avance de la electromovilidad requiere políticas que acompañen la incorporación de vehículos con una estrategia integral de gestión ambiental, que incluya energías renovables, infraestructura de carga y sistemas de economía circular para los componentes de mayor impacto.

Ford Territory encabezó los patentamientos

En cuanto a los modelos más registrados, el Ford Territory híbrido no enchufable (HEV) lideró el ranking acumulado hasta septiembre, con 7.654 unidades y una participación del 11,6% del segmento.

En segundo lugar se ubicó el Toyota Corolla Cross híbrido, con 5.956 unidades y el 9% del mercado. El tercer puesto correspondió al BAIC BJ30 híbrido, que alcanzó los 5.357 patentamientos y una participación del 8,1%.

La llegada de nuevas marcas y vehículos importados amplió la competencia y diversificó las alternativas disponibles para los consumidores, en un segmento que hasta hace pocos años tenía una presencia limitada en el mercado argentino.

El desafío de una movilidad verdaderamente sustentable

El récord de patentamientos marca un avance en la incorporación de nuevas tecnologías, pero también plantea un desafío para la agenda ambiental: lograr que la electrificación del transporte esté acompañada por una transformación energética y productiva.

La reducción de emisiones no depende exclusivamente del tipo de motor. También requiere avanzar en la descarbonización de la generación eléctrica, desarrollar infraestructura de carga con energía de fuentes renovables y establecer mecanismos de trazabilidad y recuperación de baterías al finalizar su vida útil.

En ese sentido, el crecimiento del 267,4% constituye una señal del potencial de la electromovilidad en Argentina. El próximo paso será convertir esa expansión comercial en una reducción efectiva de la huella ambiental del transporte, integrando innovación tecnológica, energías limpias y economía circular.