Mendoza fue sede del primer encuentro “Agua para la Prosperidad” para impulsar una agenda hídrica nacional

CCU

El pasado 15 de abril, la provincia de Mendoza fue escenario de “Agua para la Prosperidad”, el primer encuentro nacional impulsado por la Fundación Avina y CCU Argentina, con el objetivo de abrir el debate sobre la gestión del agua como motor del desarrollo en el país.

La iniciativa forma parte de una serie de reuniones que buscarán reunir a actores clave del sector público, privado y social para construir una visión compartida que represente a Argentina en la próxima Conferencia del Agua de las Naciones Unidas, prevista para diciembre.

El encuentro inaugural reunió a más de 40 referentes y contó con la participación de figuras internacionales como Musonda Mumba, y Eleonore Caroit, junto a autoridades provinciales como Rodolfo Vargas Arizu y Sergio Marinelli.

Durante su intervención, Mumba aportó una mirada global sobre los desafíos hídricos y destacó el cambio de paradigma que propone la iniciativa. Según planteó, la prosperidad ya no puede medirse únicamente en términos económicos, sino también en función del bienestar de las personas y la resiliencia de las comunidades, subrayando el rol del agua como elemento integrador entre sectores y países.

Desafíos estructurales y consensos emergentes

El debate se centró en los principales desafíos de la gestión del agua en Argentina, incluyendo la crisis hídrica, la necesidad de modernizar marcos regulatorios e infraestructura, y el fortalecimiento de la gestión de riesgos frente a eventos climáticos extremos.

También se abordaron temas como la eficiencia en el uso del recurso, el rol del financiamiento mixto para escalar soluciones y la importancia de los ecosistemas en la regulación hídrica.

Entre los consensos alcanzados se destacó la necesidad de avanzar hacia planes de cuenca integrales, mejorar los sistemas de información y establecer métricas comunes. Asimismo, se subrayó la importancia de promover un cambio cultural que acompañe las soluciones técnicas y el potencial de Mendoza para posicionarse como un caso relevante a nivel internacional.

“Este tipo de desafíos solo puede resolverse con todos los actores en la mesa. Es clave construir confianza y promover el diálogo para desarrollar soluciones sistémicas, sostenibles y adaptadas a los contextos locales, con la equidad y la seguridad hídrica en el centro”, afirmó Florencia Iacopetti.

Desde el sector privado, Juan Pablo Barrale destacó que “el agua no es una agenda paralela para la industria, sino un eje central para su sostenibilidad”, y remarcó la responsabilidad empresarial de involucrarse en una conversación más amplia sobre el recurso.

En tanto, Facundo Etchebehere señaló que el proceso representa una oportunidad para posicionar el agua como eje transversal del desarrollo del país, integrando la agenda hídrica en la producción, la política pública, la inversión y la innovación.

Con la mirada puesta en la cumbre de diciembre, Argentina buscará llegar con una agenda consensuada que refleje la complejidad de las distintas perspectivas y permita transformar los desafíos vinculados al agua en una oportunidad para el desarrollo sostenible.