Mendoza recuperó el control del Complejo Hidroeléctrico Los Nihuiles y avanza hacia una nueva concesión con inversiones privadas

Nihuiles 2

El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, encabezó en San Rafael el acto de toma de posesión de los bienes que integran el Complejo Hidroeléctrico Los Nihuiles, luego de finalizar el período de transición dispuesto tras el vencimiento de la concesión otorgada en la década de 1990. La medida representa un paso decisivo para poner en marcha un nuevo esquema de operación que combinará la administración transitoria del Estado provincial con una futura concesión privada destinada a modernizar la infraestructura y aumentar la generación de energía.

La formalización de la restitución de los activos constituye un requisito indispensable para avanzar en la licitación pública nacional e internacional que definirá al próximo operador del complejo, considerado uno de los aprovechamientos hidroeléctricos más importantes de Mendoza.

Del acto participaron la vicegobernadora Hebe Casado; la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre; el gerente general de la Empresa Mendocina de Energía (Emesa) y presidente de Hidroelectricidad Mendocina S.A. (HEMSA), Mauricio Pinti Clop; además de legisladores, intendentes y representantes de la empresa concesionaria saliente.

Recuperación de un activo estratégico

Mediante la firma del acta entre la Provincia e Hidroeléctrica Los Nihuiles S.A. (HINISA) quedó formalizada la finalización del período de transición y la restitución de todos los bienes alcanzados por la concesión. El traspaso comprende las centrales Nihuil I, II y III, las estaciones transformadoras e instalaciones de interconexión, las presas El Nihuil, Aisol, Tierras Blancas y Valle Grande, además de la totalidad de los equipos e infraestructura vinculados al sistema.

Durante el acto, Cornejo destacó el valor estratégico de la recuperación del complejo para la provincia.

«Hemos podido recuperar la propiedad de estas centrales para la provincia de Mendoza», afirmó el mandatario, quien explicó que mientras se desarrolla el proceso licitatorio la operación continuará bajo la órbita de Hidroelectricidad Mendocina S.A. (HEMSA), conservando al personal técnico y operativo para garantizar la continuidad del servicio.

El gobernador sostuvo que el nuevo modelo permitirá atraer inversiones privadas destinadas a modernizar instalaciones que, en algunos casos, superan los 70 años de antigüedad.

«Vamos a recibir recursos nuevos en esa licitación y, además, los futuros concesionarios deberán realizar importantes inversiones para modernizar las instalaciones y garantizar la generación de energía», aseguró.

Modernización tras el aluvión

Uno de los principales desafíos será la recuperación integral del complejo luego de los daños ocasionados por el aluvión registrado en enero de 2025, que afectó especialmente a las centrales Nihuil II y III.

Cornejo señaló que el futuro operador deberá ejecutar una profunda renovación tecnológica.

«Se va a renovar la I y la IV, se va a renovar la tecnología y se va a hacer mucho más eficiente la generación de energía», indicó.

La nueva concesión tendrá una vigencia de 30 años y, según anticipó el mandatario, la primera etapa de la licitación podría completarse durante los próximos meses para avanzar posteriormente con la evaluación de ofertas y la adjudicación.

En paralelo, el Gobierno provincial anunció que en las próximas semanas licitará la reconstrucción del badén del Cañón del Atuel, una obra valuada en alrededor de 1.000 millones de pesos destinada a restablecer la conectividad hacia el complejo hidroeléctrico.

Un proceso coordinado entre Nación y Provincia

La futura concesión se desarrollará bajo un esquema de competencias compartidas entre Mendoza y el Estado nacional.

Mientras la Provincia administra los activos físicos del complejo y el derecho de uso del agua, la Nación mantiene la competencia sobre la concesión para la generación y comercialización de la energía eléctrica. La adjudicación sólo podrá concretarse cuando ambas jurisdicciones seleccionen al mismo oferente.

La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, explicó que Mendoza ya elaboró los pliegos técnicos relacionados con la seguridad de las presas, el plan de inversiones y la recuperación de la infraestructura afectada por el aluvión, mientras que el Gobierno nacional llevará adelante la licitación correspondiente a la concesión eléctrica.

«La nueva concesión debe integrar ambas competencias, porque no sirve que un adjudicatario tenga los bienes y otro tenga el derecho de generar e inyectar energía al sistema», sostuvo.

La funcionaria también destacó que el proyecto ya despertó interés de empresas nacionales e internacionales, favorecido por la recuperación del mercado eléctrico y por la mejora en la remuneración de la energía hidroeléctrica.

Continuidad operativa y preservación del empleo

Durante la etapa de transición, Hidroelectricidad Mendocina S.A. será la responsable de operar el sistema hasta que concluya el proceso licitatorio.

El presidente de HEMSA, Mauricio Pinti Clop, remarcó que el traspaso se realizó preservando las fuentes laborales y garantizando la continuidad de la operación.

«No hubo despidos, hay continuidad laboral para mantener los puestos de trabajo y la operatividad del sistema», señaló.

El funcionario recordó además que, tras el aluvión de 2025, Emesa, Pampa Energía y Distrocuyo implementaron un sistema de bypass que permitió mantener parcialmente la generación eléctrica desde las centrales Los Nihuiles I y IV mientras avanzaban las tareas de remediación.

Según explicó, las centrales II y III ya finalizaron esa etapa y podrán iniciar su recuperación definitiva cuando el nuevo concesionario asuma la operación.

Un proyecto clave para la transición energética

La recuperación del Complejo Hidroeléctrico Los Nihuiles representa uno de los movimientos más relevantes de la política energética mendocina de los últimos años. Más allá del cambio de operador, el objetivo es transformar un sistema con infraestructura envejecida en un activo capaz de responder a las necesidades actuales del mercado eléctrico, incrementando la eficiencia, reforzando la seguridad de las presas y asegurando nuevas inversiones privadas.

En un escenario donde la generación renovable y la infraestructura energética adquieren un papel cada vez más estratégico para el desarrollo económico, la modernización de Los Nihuiles busca consolidar a la hidroelectricidad como uno de los pilares del abastecimiento eléctrico de Mendoza y aportar mayor confiabilidad al sistema energético argentino.