Gustavo Petro llama a una respuesta “inmediata” en la cumbre para dejar atrás los combustibles fósiles
Se realizó el cierre de la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, celebrada en Santa Marta, Colombia, con la participación de representantes de 56 países, junto a referentes de la sociedad civil, la comunidad científica, pueblos indígenas y sindicatos. La jornada estuvo atravesada por intensas negociaciones a puertas cerradas y una fuerte presión política para acelerar compromisos concretos frente a la crisis climática.
Uno de los anuncios más relevantes llegó desde Europa: Francia se convirtió en el primer gobierno en formalizar una hoja de ruta oficial para avanzar en la salida progresiva de los combustibles fósiles. La decisión fue interpretada como una señal política de peso dentro de una conferencia que busca consolidar consensos internacionales sobre el abandono del petróleo, el gas y el carbón.
En paralelo, una de las intervenciones más esperadas fue la del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien volvió a plantear la necesidad de una transformación urgente del modelo energético global. En un contexto regional y político marcado por el calendario electoral colombiano, el mandatario vinculó la crisis climática con las tensiones geopolíticas, las guerras y la disputa por los recursos fósiles.
“Ya tiene que ser inmediata”, afirmó Petro al referirse a la respuesta que, a su entender, debe asumir la humanidad frente al deterioro ambiental.
El presidente colombiano insistió además en que la transición energética no puede depender exclusivamente de los gobiernos ni de los organismos multilaterales, sino que debe construirse desde la articulación entre los pueblos.
Durante su discurso, Petro trazó un diagnóstico crítico sobre el escenario global actual y advirtió sobre el riesgo de que la disputa por los combustibles fósiles profundice conflictos internacionales y erosione los sistemas democráticos.
“Empieza a haber un conflicto entre la humanidad y el capital; entre la humanidad y el poder. Y, por eso, las circunstancias que hoy vemos en un país como Colombia, pero en general en el mundo —las guerras, los misiles, las luchas por el petróleo desesperadas, las estrategias geopolíticas alrededor de la conservación de las materias fósiles— nos va llevando a la posibilidad de guerras que se generalizan a una extinción de la humanidad, a una ruptura del sistema general del derecho internacional”, sostuvo.
Y agregó: “Es la barbarie y la barbarie es el modo de ser de los fascismos. Entonces, las preguntas que van surgiendo son: con la transición energética o la intención de detenerla, ¿se acaba la democracia? ¿La democracia global es imposible?”.
La conferencia concluirá este jueves con la expectativa puesta en posibles acuerdos políticos y nuevas definiciones sobre mecanismos de financiamiento, reducción de emisiones y cronogramas de transición energética.