Industria química y gestión del agua: eficiencia, reutilización y sostenibilidad como ejes estratégicos
En el marco del Día Mundial del Agua, la gestión eficiente de los recursos hídricos se consolida como uno de los principales desafíos para la industria a nivel global. En un contexto marcado por el cambio climático, el estrés hídrico y el aumento de la demanda, las empresas están avanzando hacia modelos más sostenibles, donde el uso responsable del agua se integra de manera estratégica en sus operaciones.
El sector químico, en particular, viene impulsando transformaciones significativas basadas en tres ejes clave: la reducción del consumo, la mejora de la eficiencia operativa y la reutilización de efluentes. Este último punto se posiciona como una herramienta central no solo para disminuir la huella hídrica, sino también para optimizar el uso de energía y reducir emisiones.
Innovación aplicada a la gestión hídrica
A nivel industrial, ya se observan avances concretos a través de prácticas como la recirculación de corrientes internas, la incorporación de tecnologías de filtración avanzada y la implementación de sistemas de tratamiento que permiten devolver el agua en condiciones seguras al ambiente.
Estas soluciones no solo responden a mayores exigencias regulatorias y ambientales, sino que también fortalecen la competitividad de las operaciones, al reducir costos y mejorar la eficiencia en el uso de recursos.
El caso de Unipar
Dentro de este escenario, compañías como Unipar destacan la importancia de integrar la gestión del agua como un eje central del negocio. Este enfoque implica optimizar procesos productivos, invertir en innovación tecnológica, mejorar la medición de impactos y fomentar el trabajo colaborativo con otras empresas y el ámbito académico.
La compañía definió entre sus principales compromisos a 2030 la reducción del 15% en la intensidad del uso de agua y un incremento del 15% en la reutilización de efluentes, tomando como base el año 2021.
En línea con estos objetivos, su operación en Bahía Blanca viene implementando diversas estrategias orientadas a la eficiencia hídrica. Entre ellas, se destacan la reducción de consumos específicos —como el descenso del 3% en el uso de agua en la producción de PVC— y la recuperación de corrientes que originalmente eran descartadas y que hoy se reincorporan al proceso productivo.
Según explicó Gabriel Stachiotti, “en la actualidad ya nos encontramos con niveles de consumo entre un 15% y un 20% menores que los históricos”. En términos operativos, esto se traduce en prácticas como el recupero directo de corrientes de descarte, especialmente en la unidad de PVC, mediante sistemas de postratamiento con filtros y resinas de intercambio iónico.
Un cambio estructural
La creciente adopción de estas prácticas refleja un cambio de paradigma en la industria, donde la gestión del agua deja de ser un aspecto operativo para convertirse en un componente estratégico.
En un escenario global cada vez más exigente, la capacidad de las empresas para optimizar el uso del agua, reducir su impacto ambiental y avanzar hacia modelos circulares será determinante no solo para su sostenibilidad, sino también para su competitividad en el largo plazo.