Ley REP: el nuevo reglamento sanitario impulsa la trazabilidad y la circularidad de los envases en Chile

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La entrada en vigencia del reglamento sanitario que regula los Puntos Verdes, Puntos Limpios y centros de acopio, en el marco de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP), abre una nueva etapa para la gestión de residuos y para la industria de alimentos y bebidas en Chile.

La normativa, publicada a principios de este año por el Ministerio de Salud y vigente desde julio, establece nuevas condiciones para la gestión de residuos correspondientes a productos prioritarios, entre ellos los envases y embalajes. El nuevo marco busca fortalecer la trazabilidad, mejorar el manejo de los materiales y acompañar la transición hacia una economía más circular.

Para la industria de alimentos y bebidas, el escenario plantea exigencias crecientes, pero también oportunidades para revisar la manera en que se diseñan, producen y gestionan los envases a lo largo de todo su ciclo de vida.

En ese contexto, desde SIG consideran que el envasado aséptico de cartón y las nuevas herramientas de digitalización pueden convertirse en aliados para responder a los cambios regulatorios sin perder eficiencia ni competitividad.

Más trazabilidad y colaboración en toda la cadena

Fernanda Salas, gerente de Marketing PACCE de SIG, explicó que el avance de la Ley REP refuerza la necesidad de generar mayor transparencia y articulación entre todos los actores involucrados en la cadena.“Las nuevas exigencias son una oportunidad para acelerar una transformación que la industria ya viene impulsando. Avanzar hacia una mayor circularidad requiere innovación, pero también información confiable y colaboración entre productores, fabricantes de envases, gestores, recicladores, autoridades y consumidores. Es un desafío que debemos abordar como sistema”, señaló.

La nueva regulación llega en un momento en el que las empresas enfrentan una creciente demanda de información sobre el recorrido de los productos y materiales. La trazabilidad deja de ser solamente una herramienta operativa y pasa a ocupar un lugar central en la relación con reguladores, clientes y consumidores.

Según plantean desde la compañía, los envases de cartón aséptico presentan atributos relevantes en este escenario por su eficiencia en el uso de materiales y su alto contenido de papel.

Además, la tecnología aséptica permite conservar alimentos y bebidas durante largos períodos sin necesidad de refrigeración ni conservantes, contribuyendo a mantener la calidad y las propiedades nutricionales de los productos y facilitando su distribución a lo largo de la cadena.

La digitalización como respuesta a las nuevas exigencias

Uno de los desafíos centrales que plantea el nuevo marco es contar con información confiable sobre los productos y envases.

Como parte de su oferta de soluciones digitales, SIG desarrolló SIG PAC.TRUST, una plataforma modular orientada a fortalecer la trazabilidad y la transparencia a lo largo de la cadena de producción y distribución.“SIG PAC.TRUST permite fortalecer la trazabilidad y transparencia a lo largo de la cadena de producción y distribución, conectando información desde las materias primas hasta el consumidor final. Este tipo de digitalización cobra cada vez más relevancia en un entorno en el que reguladores, clientes y consumidores demandan mayor visibilidad y datos confiables”, afirmó Salas.

La ejecutiva sostuvo que la digitalización puede ayudar a la industria de alimentos a enfrentar un contexto marcado por el aumento de los costos y por estructuras de producción y distribución cada vez más complejas.

El desafío de diseñar envases para una mayor circularidad

Consultada sobre las ventajas del envasado aséptico frente a otras tecnologías, Salas consideró que este tipo de formato parte con una ventaja por su diseño orientado a un menor uso de materiales y a una mayor vida útil de los productos sin necesidad de refrigeración.“El cartón aséptico ofrece atributos relevantes en este escenario por su eficiencia en el uso de materiales y su alto contenido de papel. Al mismo tiempo, SIG continúa innovando para simplificar las estructuras de sus envases y avanzar en soluciones diseñadas para una mayor circularidad”, explicó.

La estrategia apunta a mantener la protección y seguridad de los alimentos como elementos centrales del desempeño de los envases, mientras se busca reducir la cantidad de materiales utilizados y avanzar hacia soluciones compatibles con los objetivos de circularidad.

Una estrategia global con aplicación local

Respecto de la adaptación tecnológica que SIG impulsa en Chile frente a este nuevo escenario regulatorio, la gerente de Marketing PACCE explicó que la compañía ha priorizado la disponibilidad local de soluciones de menor impacto ambiental y el acompañamiento directo a sus clientes de la industria de alimentos y bebidas.“Nuestro objetivo va más allá de responder a una exigencia regulatoria. Queremos trabajar junto a nuestros clientes y a los diferentes actores de la cadena para seguir reduciendo el uso de materiales, avanzar en estructuras diseñadas para una mayor circularidad y aportar soluciones que combinen desempeño, innovación y sostenibilidad”, concluyó Salas.

Con la Ley REP ya en régimen y nuevas exigencias de trazabilidad para la cadena de envases, el sector enfrenta un proceso de transformación que combina regulación, innovación tecnológica y nuevos modelos de colaboración.

En este escenario, SIG apuesta a que tecnologías como el envasado aséptico y plataformas digitales como SIG PAC.TRUST puedan convertirse en herramientas para que la industria de alimentos y bebidas avance en el cumplimiento de las nuevas exigencias, al tiempo que profundiza la transición hacia modelos de producción y consumo más circulares.