Más de 11 millones de toneladas de residuos industriales quedarían sin tratamiento en 2026

Residuos en basurales

El manejo de los residuos industriales continúa siendo una de las principales deudas ambientales de Argentina. Aunque durante los primeros meses de 2026 se registró una leve mejora en la tasa de tratamiento, más del 92% de los residuos generados por la actividad industrial aún no recibe una gestión adecuada, según el último informe del Observatorio de Residuos Peligrosos UBA-UNR.

El relevamiento correspondiente al bimestre enero-febrero de 2026 estima que en el país se generarán este año alrededor de 12,7 millones de toneladas de residuos industriales, pero apenas 917.700 toneladas serán tratadas correctamente. Esto significa que solo el 7,23% de los residuos ingresa al circuito formal de gestión, mientras que el restante 92,77% permanece fuera de los sistemas de tratamiento especializados.

La cifra representa una mejora respecto del promedio registrado durante 2025, cuando la tasa de tratamiento alcanzó apenas el 5,57%, aunque el Observatorio advierte que el avance resulta insuficiente frente a la magnitud de la actividad industrial argentina.

Un problema con impacto ambiental y sanitario

La baja tasa de tratamiento no solo refleja una debilidad en la gestión ambiental, sino que también implica riesgos concretos para el ambiente y la salud pública. Los residuos industriales que no son tratados adecuadamente pueden terminar en basurales clandestinos, cursos de agua, suelos o rellenos sanitarios no preparados para este tipo de materiales, incrementando las posibilidades de contaminación por sustancias peligrosas.

La ausencia de un circuito formal también dificulta la trazabilidad de estos residuos, limita las posibilidades de recuperación de materiales y atenta contra el desarrollo de una economía circular en el sector industrial.

Más de 390.000 empresas generan residuos, pero pocas los gestionan formalmente

El informe estima que existen 393.130 empresas activas que generan residuos industriales en Argentina. Sin embargo, solo 33.183 contratan servicios especializados para su tratamiento, lo que representa apenas el 8,44% del total.

En otras palabras, más del 91% de las empresas generadoras no aparece dentro del sistema formal de tratamiento relevado por el Observatorio, una situación que pone en evidencia las limitaciones del esquema actual de control, fiscalización y cumplimiento de la normativa ambiental.

Un vacío estadístico que dificulta las políticas públicas

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que Argentina continúa sin contar con estadísticas oficiales consolidadas sobre la generación y el tratamiento de residuos industriales.

Ante esta ausencia de información pública sistemática, el Observatorio de Residuos Peligrosos —creado en 2021 mediante un convenio entre la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y las cámaras empresarias Catries y Caitpa— se convirtió en una de las principales fuentes de información sobre el sector.

Para elaborar sus informes, el Observatorio releva mensualmente la actividad de 37 empresas que operan 47 plantas de tratamiento distribuidas en todo el país. A partir de encuestas anónimas y un modelo estadístico, proyecta la situación nacional.

La necesidad de fortalecer la gestión ambiental

Los resultados muestran que Argentina enfrenta un desafío estructural para mejorar la gestión de los residuos industriales. Especialistas coinciden en que ampliar la cobertura del sistema formal requerirá fortalecer los mecanismos de fiscalización, incentivar la contratación de operadores habilitados, mejorar la trazabilidad de los residuos y generar estadísticas oficiales que permitan diseñar políticas públicas más eficaces.

Mientras tanto, el dato más contundente del informe permanece prácticamente inalterado: más de nueve de cada diez toneladas de residuos industriales generadas en el país continúan sin ingresar al circuito formal de tratamiento, una brecha que sigue representando uno de los mayores desafíos para la política ambiental y la prevención de la contaminación en Argentina.