Claudia Kalinec: «Más del 90% de los residuos industriales sigue fuera del circuito formal»

Claudia Kalinec (002)

El primer informe de 2026 del Observatorio de Residuos Peligrosos UBA-UNR revela una leve mejora en la gestión de residuos industriales respecto del año pasado, aunque la situación continúa siendo preocupante: apenas el 7,23% de los residuos generados en el país recibe un tratamiento adecuado, mientras que más del 92% permanece fuera del circuito formal.

El relevamiento, correspondiente al bimestre enero-febrero de 2026, vuelve a poner cifras sobre una problemática ambiental para la que Argentina aún no cuenta con estadísticas oficiales sistematizadas. De acuerdo con las proyecciones del Observatorio, durante este año se generarán aproximadamente 12,7 millones de toneladas de residuos industriales, pero solo unas 917.700 toneladas serán tratadas de manera correcta.

El estudio también estima que existen unas 393.130 empresas activas generadoras de residuos industriales. Sin embargo, únicamente 33.183 contratan servicios especializados para su gestión, lo que representa apenas el 8,44% del total. En consecuencia, más del 91% de las empresas generadoras no forma parte del sistema formal de tratamiento relevado por el Observatorio.

Una mejora insuficiente

Si bien los resultados muestran una recuperación respecto del informe anual de 2025, cuando la tasa de tratamiento alcanzó apenas el 5,57%, los especialistas advierten que el avance sigue siendo insuficiente para un país con la actividad industrial de Argentina.

El Observatorio de Residuos Peligrosos fue creado en 2021 mediante un convenio entre la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y las cámaras empresarias Catries (Cámara Argentina de Tratadores y Transportistas de Residuos Industriales y Especiales) y Caitpa (Cámara Argentina de Industrias de Tratamiento para la Protección Ambiental).

Para elaborar sus informes, el organismo releva mensualmente la actividad de 37 empresas que operan 47 plantas de tratamiento distribuidas en todo el país. A partir de encuestas anónimas y un modelo estadístico, estima la situación nacional de la gestión de residuos industriales.

«Los primeros datos de 2026 muestran una leve recuperación en el tratamiento de residuos respecto del año pasado, pero todavía estamos muy lejos de una situación satisfactoria. Que más del 90% de los residuos continúe fuera del circuito formal demuestra que sigue existiendo un enorme desafío para mejorar los controles, la trazabilidad y la incorporación de más generadores al sistema de tratamiento formal», señaló Claudia Kalinec, presidenta de Catries.

La necesidad de fortalecer el sistema

Desde Caitpa, su presidente Gustavo Solari destacó el valor estratégico de las mediciones realizadas por el Observatorio para orientar políticas públicas y decisiones de inversión.

«Cada nuevo informe consolida una base de información inédita para el país. Hoy podemos medir la evolución de la gestión de residuos, detectar dónde persisten las mayores brechas y generar evidencia para orientar inversiones, incorporar nuevas tecnologías y fortalecer las políticas públicas que necesita el sistema», afirmó.

Por su parte, Marcelo Corti, director ejecutivo del Centro de Desarrollo Sustentable Geo de la UBA y uno de los impulsores del Observatorio, remarcó que los informes constituyen una herramienta técnica única para dimensionar una problemática sobre la que el país aún carece de datos oficiales consolidados.

En la misma línea, Matías De Bueno, secretario de Ambiente de la UNR, advirtió que la principal incógnita continúa siendo el destino de los residuos que no ingresan al circuito formal.

«Muchos terminan en cursos de agua, basurales, cavas o son descartados de manera inadecuada. Son residuos que pueden generar contaminación del suelo, del aire y del agua, además de representar riesgos para la salud de la población», explicó.

Una deuda ambiental pendiente

Los referentes del Observatorio coinciden en que el principal desafío es ampliar la cantidad de empresas que gestionan adecuadamente sus residuos, fortalecer los mecanismos de control y trazabilidad y avanzar en la implementación efectiva de la normativa ambiental vigente.

En un contexto donde más de nueve de cada diez toneladas de residuos industriales continúan fuera del sistema formal de tratamiento, contar con información periódica y confiable aparece como un insumo clave para diseñar políticas públicas basadas en evidencia y reducir los riesgos ambientales asociados a una gestión inadecuada de estos residuos.