Paraguay abre su mercado eléctrico a la inversión privada y acelera su apuesta por la energía para IA
El gobierno de Paraguay dio un paso histórico en la transformación de su sistema energético al reglamentar la apertura del mercado eléctrico a la inversión privada en fuentes renovables no convencionales. La medida quedó formalizada el martes 20 de mayo, cuando el presidente Santiago Peña firmó el Decreto 6034 en el Palacio de los López, acompañado por el jefe de Gabinete, Javier Giménez, y el asesor jurídico de Presidencia, Roberto Ilo Moreno.
La nueva reglamentación pone en marcha la Ley 7599/2025 y habilita por primera vez la participación privada en seis tecnologías renovables: solar, eólica, biomasa, biogás, geotermia y almacenamiento energético.
Con este marco, empresas y particulares podrán generar, comercializar e incluso exportar electricidad. Además, el esquema crea cuatro nuevas figuras dentro del Sistema Interconectado Nacional: autogenerador, cogenerador, exportador y prosumidor, una categoría que permitirá a usuarios residenciales inyectar excedentes de energía a la red eléctrica.
La decisión marca un cambio estructural para el sector energético paraguayo, históricamente dominado por el Estado a través de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). Apenas cinco días después de la firma del decreto, la ANDE convocó a una audiencia pública para presentar el pliego de la Central Solar Fotovoltaica de Loma Plata, un proyecto de 140 MW que aparece como una de las primeras iniciativas bajo el nuevo esquema.
La apertura del mercado eléctrico se combina además con una estrategia más amplia vinculada al desarrollo tecnológico y la demanda futura de energía para inteligencia artificial. El 9 de mayo, en la ciudad de Tainan, Paraguay firmó un memorando de entendimiento con Taiwán para crear Yguazú Digital, una entidad binacional con participación 50/50 enfocada en infraestructura para IA.
Según el acuerdo, el proyecto demandará en su etapa final unos 1.000 MW de potencia, una magnitud que explica la aceleración de reformas regulatorias y nuevos proyectos de generación. En apenas quince días, Paraguay avanzó simultáneamente en la apertura del mercado eléctrico, el lanzamiento de nuevas licitaciones renovables y la articulación de infraestructura energética para centros de datos e inteligencia artificial.
La combinación de abundante energía hidroeléctrica, costos competitivos y nuevas reglas para la inversión privada posiciona al país como un potencial polo regional para industrias electrointensivas y proyectos tecnológicos de gran escala.