El Gobierno adjudicó 700 MW de almacenamiento en baterías para reforzar la red eléctrica nacional

Transporte de Energia

El Gobierno nacional adjudicó proyectos por 700 MW de capacidad de almacenamiento de energía mediante sistemas de baterías (BESS), en el marco de la Licitación Nacional e Internacional AlmaGBA, una iniciativa destinada a fortalecer la confiabilidad del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y mejorar la respuesta de la red eléctrica durante los picos de demanda.

Impulsada por la Secretaría de Energía, la licitación busca incorporar infraestructura de almacenamiento de gran escala, principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se concentra una parte importante del consumo eléctrico del país.

Los proyectos adjudicados permitirán almacenar energía cuando la demanda sea baja y liberarla en los momentos de mayor consumo, aportando mayor estabilidad al sistema y reduciendo el riesgo de restricciones en el suministro.

Un paso hacia una red eléctrica más flexible

Según informó el Gobierno, la incorporación de estos sistemas permitirá optimizar el aprovechamiento de la generación eléctrica disponible, facilitar una mayor participación de las energías renovables y reducir la necesidad de realizar inversiones de mayor magnitud en nuevas líneas de transporte y centrales de generación.

Las baterías de almacenamiento se han convertido en una tecnología estratégica para los sistemas eléctricos modernos. Además de desplazar energía entre distintos momentos del día, contribuyen a mantener la frecuencia de la red, mejorar la calidad del suministro y responder rápidamente ante variaciones en la demanda o la generación.

Desde la Secretaría de Energía señalaron que el programa forma parte de una estrategia destinada a modernizar la infraestructura eléctrica nacional y dotar al sistema de mayor flexibilidad para acompañar el crecimiento del consumo y la transición energética.

Una tecnología clave para integrar renovables

A nivel mundial, los sistemas de almacenamiento mediante baterías (BESS) vienen ganando protagonismo como complemento indispensable para la expansión de la generación eólica y solar, cuya producción depende de las condiciones climáticas.

Al permitir almacenar los excedentes de generación renovable y utilizarlos cuando el sistema lo requiere, estas tecnologías mejoran la eficiencia operativa y fortalecen la seguridad energética.

La adjudicación de 700 MW representa uno de los programas de almacenamiento eléctrico más importantes impulsados hasta el momento en Argentina y acerca al país a una tendencia que ya se consolida en los principales mercados eléctricos del mundo.

Beneficios para la minería y la industria

Aunque la licitación está enfocada en fortalecer el sistema eléctrico nacional, la medida también tendrá un impacto positivo sobre sectores de alto consumo energético, como la minería.

Los proyectos de cobre y litio que avanzan en distintas provincias demandarán cada vez mayores volúmenes de electricidad y requerirán un suministro confiable para garantizar su operación.

En ese contexto, el almacenamiento en baterías aparece como una herramienta estratégica para mejorar la calidad del servicio, facilitar la incorporación de energías renovables y brindar mayor estabilidad a una red que deberá acompañar el crecimiento de la producción minera y de otras actividades industriales en los próximos años.