La Provincia avanza en un nuevo marco regulatorio para residuos industriales no especiales

RINE

El Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires avanza en la creación de un esquema regulatorio específico para los Residuos Industriales No Especiales (RINE), con el objetivo de fortalecer el marco legal que rige su gestión y mejorar los estándares ambientales en el territorio bonaerense.

Los RINE comprenden aquellos residuos generados por procesos industriales que no están alcanzados por las normativas vigentes de residuos especiales, patogénicos ni sólidos urbanos. Esta condición los ubica en una zona gris regulatoria que, según destacan desde la cartera ambiental, requiere una normativa específica que permita ordenar su tratamiento y disposición.

La iniciativa apunta a establecer criterios claros para su clasificación, así como a fortalecer los mecanismos de control y trazabilidad. En ese sentido, se busca optimizar la gestión ambiental de estos residuos y reducir los riesgos asociados a su manejo inadecuado.

Uno de los ejes centrales del proyecto es la promoción de prácticas alineadas con la economía circular. La regulación de procedimientos de gestión integral y diferenciada permitirá impulsar la valorización, el reciclado y la reutilización de materiales, fomentando la denominada “simbiosis industrial”, en la que los residuos de una actividad se convierten en insumos de otro proceso productivo.

Además, el esquema prevé la implementación de declaraciones juradas obligatorias para los generadores de RINE. Estas deberán complementarse con la acreditación de su tratamiento o disposición final mediante certificados, lo que permitirá contar con información más confiable y actualizada.

De esta manera, la Provincia busca mejorar la generación de estadísticas e indicadores, fortalecer su capacidad de control y planificación, y evitar que estos residuos sean derivados a circuitos informales o inadecuados.

Con esta medida, el Ministerio de Ambiente bonaerense busca dar un paso clave en la consolidación de un sistema de gestión de residuos más eficiente, transparente y sostenible, con impacto directo en la protección de la salud pública y el ambiente.